jueves, 10 de marzo de 2011

Khronos IV
Personificación mitológica del tiempo.
(Raíz etimológica incluye cronología)



Por: Lic. Rolando Jacinto Cordero Alfonso
Edición Preliminar: Ángel Luis González González
Edición Final: Osvaldo Gotera Perugorría


Fundación de Los Palacios. Durante los Siglos XVII y XVIII, la poblaciòn en la zona occidental era muy escasa, la actividad económica en lo fundamental se centraba en la ganadería y la explotación forestal. Algunos historiadores, cito:

“En el año 1841 en una nota del libro “Memorias de la Sociedad Patriótica de La Habana”, hablando significativamente de Los Palacios, precisa que por el año 1760 aún existían en éste distrito familias descendientes de indígenas (aborígenes) de las cuales quedan ramificaciones conocidas por los Quezadas, Reinoso y Rivero”…
Esteban Pichardo, reconocida figura del Siglo XIX también ubica la fecha de fundación en el año 1760.

La documentación que hemos tenido a mano nos muestra que desde el año 1680 el Obispo Juan García de Palacios envió curas y cléricos itinerantes a lomo de caballos para ejercer la evangelización cristiana, ofrecer los servicios sacramentales y cobrar el diezmo de parroquia entre los dueños de haciendas o aquellos representantes de los colonos. Uno de los bateyes escogidos para celebrar la Santa Misa fue el Ciego o Sabana de los Ciegos. A finales del Siglo XVII (1690) y principios del XVIII (1705) se denominó como Curato de Monte El Ciego del Nazareno; allí se erigió una Ermita de tabla y guano presidida por la imagen de Jesús Nazareno; a su alrededor se construyó un pequeño grupo de casas muy rústicas de labradores y sabaneros. A causa de un incendio éstas fueron devastadas. En el año 1735 los hijos del propietario de la hacienda autorizaron fundar una Capellanía pero el lugar no reunía las condiciones pues era húmedo y muy bajo, rodeado de hitabos que en temporadas lluviosas imposibilitaba su acceso y en temporadas secas escaseaba el agua teniéndose que construir pozos artesanos.

En esta época a mediados del Siglo XVIII se acrecienta el flujo de vegueros con el propósito de cultivar tabaco; es así como, próximo al río y a ambos lados del camino real a Vuelta Abajo se traslada la Santa Misa a la casa del arrendatario Don Gaspar o Pedro Hernández, ya que la Ermita se encontraba en ruinas y otro incendio dañó considerablemente el asiento original. Fue a solicitud de esta familia que en el año 1760 se agruparon las nuevas casas próximas al paso del río denominado Los Palacios pues en la otra margen existía una taberna propiedad de una familia de este apellido (Palacios).
Croquis del pueblo de Los Palacios, aproximadamente en el año 1815.
Dibujo de Rolando J. Cordero Alfonso.
(Historiador del Municipio de Los Palacios).
Por su lado la familia Hernández promovía la fiesta de la Santa Cruz y su apellido se transformaba en Gaspar, Pedro y Gregorio Cruz o de la Cruz.

Aunque en los libros parroquiales aparece El Ciego del Nazareno, en el acta de donación para construir la iglesia se denomina el sitió próximo del Río Los Palacios otorgado por el convento Santa Catalina de Sena con fecha de 7 de Mayo del año 1763. En los libros originales de bautizos, matrimonios, y entierros del Siglo XVIII y que se conservan en el archivo de la Iglesia, aparece como “Jesús Nazareno de Los Palacios” y en otros documentos como pueblo o partido de Los Palacios.

No hemos podido obtener el acta original de fundación, lo llegado a nosotros es que desde el 3 de Mayo del año 1760, nace Los Palacios en el sitio actual.

En el Khronos V y VI hablaremos de la fundación de San Diego de los Baños y Paso Real de San Diego.

viernes, 11 de febrero de 2011

Khronos III

Personificación mitológica del tiempo.
(Raíz etimológica incluye cronología)


Por: Lic. Rolando Jacinto Cordero Alfonso
Edición Preliminar: Ángel Luis González González
Edición Final: Osvaldo Gotera (OGEPE).


· Dayaniguas: El repartimiento de las tierras. Principales actividades económicas. Los bateyes y núcleos humanos.

Dayaniguas, denominado en los asientos originales con el nombre de Hato San Pedro de Dayanigua, es entregado a Juan Gutiérrez Manibardo desde el día 26 del mes de Noviembre de 1569, fue sin dudas el primero en la zona actual de Los Palacios que se le adjudica a un europeo por el Cabildo Habanero. Gutiérrez Manibardo también había adquirido posiciones de tierra en Batabanó y desde allí incursionaba al occidente de la Isla.


Pedro Menéndez de Avilés
 La franja costera entre Punta de Carraguao y Boca del Río Caiguanabo o San Diego fue donde se introdujo ganado vacuno y porcino; las condiciones naturales de abundantes pastos y abrevaderos hizo que el ganado se reprodujera en pocos años.

A esta primera merced de tierra siguieron otras como Sabanas Nuevas, entregada a Pedro Menéndez de Avilés en el propio año de 1569. Hato el Ciego o Sabana de los Ciegos a Juan Sánchez el día 27 del mes de Abril de 1590; es en este Hato donde se funda durante el siglo XVIII el pueblo de Los Palacios.

Al finalizar el siglo XVI se otorgaban los corrales Bacunagua arriba y Bacunagua abajo, a Juan Solís el día 2 del mes de Octubre de 1599.1

Todo parece indicar que aquellos que se llamaban “Juan” tenían prioridad en nuestra tierra.

Durante los siglos XVII y XVIII ya se habían repartido todos los espacios existentes en Hatos y Corrales con el propósito de poblar de ganado y al unísono explotar los bosques muy ricos en maderas preciosas, la tala de árboles para diversas construcciones también incluía la confección de carbón vegetal.




Hato El Ciego, Corrales Colindantes, Caminos y Lagunas.
Dibujo por Rolando J. Cordero Alfonso.
(Historiador del Municipio de Los Palacios).
   Así es como la primera actividad económica es la ganadería y sus derivados, como cuero, grasa, carne salada y aunque en forma artesanal, su primera industria.

Estas principales actividades no requerían de una mayoritaria fuerza de trabajo pero diestros monteros, sabaneros, labradores, se asentaron, fundaron familias, crearon bateyes y núcleos humanos. El pastoreo y la propia necesidad de subsistencia hizo que algunos se dedicaran al laboreo de la tierra. El cuero, la grasa, madera y otros productos como la miel, necesitaban venderse.

¿Por dónde encontrar salida?

Fue río arriba del Caiguanabo donde se crea en embarcadero de Cortés o Hernán Cortés. Toda mercancía entraba o salía por ese sitio beneficiando no sólo al territorio del actual municipio de Los Palacios, sino también a los amplios territorios de San Cristóbal al Este y de Consolación del Sur al Oeste.

Pero la necesidad de abrirse pasó entre las haciendas ganaderas contribuyeron a la creación de caminos, uno muy importante para la zona desde el Embarcadero de Cortés hasta las lomas, paralelo al río por su margen Este.

Otro desde el embarcadero hasta la ensenada o mar abierto. También otro desde el propio embarcadero en forma transversal uniendo a las haciendas de Manjuari, Guajiro, Macurijes, El Ciego hasta las Sierras de Linares. El más amplio de estos caminos y que nos comunicaba a todos los vueltabajeros fue el camino carretero central o camino a la Vuelta Abajo.

A principios del Siglo XVIII estaba bien conformado el Batey. Asentamiento llamado Hernán Cortés, ubicado en un pequeño montículo de tierra alta, muy próximo al río, allí el agua es menos salobre y cercano hay dos lagunas de agua dulce. Don Diego de Zayas había adquirido el corral Santa Rosa de Izquierdo desde el siglo XVII y le había cambiado el nombre por su patronímico; Corral San Diego, quedando este en la encrucijada de los caminos a la Vuelta Abajo y el que venía desde el Embarcadero hacía las Sierras de los Galeras. En 1632 adquiere el Hato San Pedro de los Galeras.


En el primer Corral crea un Batey, pero al conocerse el descubrimiento de las aguas mineros medicinales del Río Caiguanabo que bañaba sus haciendas, permitió el crecimiento del Batey que denominó el Paso Real de San Diego.
Los intereses económicos de la época se volcaron hacía la comarca formándose el  Sitio de los Baños de San Diego lugar este que en un principio era utilizado en temporadas. La necesidad de pernoctar en un lugar para descansar el largo viaje posibilitó el fomento del caserío y revolucionó el ya conocido Embarcadero de Cortés.

Por otro lado la Hacienda ganadera El Ciego por sus condiciones naturales continuaba siendo próspera. El camino carretero a la Vuelta Abajo la atravesaba de Este a Oeste.

En el Siglo XVIII sus propietarios eran los descendientes de Juan Arechaga. El Batey de la finca se conformó en Curato de Monte en el año 1705, en el año 1735 en Capellanía y en 1760 ya es un caserío con ciertos trazos de callejuelas con Ermita propia; monteros y labradores vivian en armonía conociéndose desde entonces como caserío del Ciego del Nazareno. Otros bateyes o sitios se conforman en esta época, como: San Juan de Zayas, Batey Limones, Caraballo y otros.

Muchos de estos bateyes o sitios dieron origen a los actuales núcleos urbanos o asentamientos rurales de importancia. Algunos de ellos han desaparecido, otros han cambiado del lugar original, pero todos contribuyeron al poblamiento de lo que somos hoy.

1. Gaiga Joaquín. Jesús Nazareno, 250 Años de Historia. Pag. 11. =Historia Local: Los Palacios, Luis Martínez Zamora y Rolando J. Cordero Alfonso, (en edición).


Dejemos que sea al próximo Khronos quien te cuente, cuando se fundaron Los Palacios, Paso Real de San Diego, San Diego de los Baños y otros núcleos de asentamientos humanos. Te adelantamos que sabrás el drama de la esclavitud en la zona. Las principales tradiciones.






viernes, 28 de enero de 2011

Khronos II
Personificación mitológica del tiempo.
(Raíz etimológica incluye cronología)

Por: Lic. Rolando Jacinto Cordero Alfonso
Edición Preliminar: Ángel Luis González González
Edición Final: O. Gotera (OGEPE).


Ø Los primeros pobladores de vuelta abajo. – El primer contacto con los europeos.- Dayaniguas.


El destacado arqueólogo pinareño Dor Enrique Alonso Alonso ha señalado que: … la antigüedad del hombre en la parte occidental del archipiélago cubano tiene una presencia de más de 6000 años antes del presente… 1.

Ensenada de Guanacabibes.
Zona occidental de Cuba.
  Cuando en su segundo viaje (1494) Cristóbal Colón avistó desde su nave en el mar la larga Cordillera de Guaniguanico ya existían los cacicazgos de Marien, Guaniguanico y Guanacabibes en ese basto paisaje transcurría la vida apacible y humilde de seres que se dedicaban en lo fundamental a la recolección, la pesca y la caza para de esa forma proveerse los alimentos. Majadores, percutores líticos, vasijas de conchas marinas, diversos instrumentos de madera y fibras vegetales como la yagua y el guano componían su rudimentario ajuar doméstico. Los abundantes abrigos rocosos le servían de habitad natural; allí todo lo tenían; agua fresca y cristalina a cada paso; era un verdadero paraíso.

En el actual territorio palaceño se han reportado once sitios con evidencia aborigen.
Los toponímicos también nos aportan credibilidad, aunque adulterados en ocasiones; es lógico pensar que la lengua castellana tan rica y con milenios de escritura supo arreglársela para dejar asentado por escrito aquellas voces que escuchó del “Indocubano” así como a: Yanigua, Yaniguá, Hayanigua, denominó Dayaniguas (ensenada y sabana).

- Caji – guanabo – Caiguanabo (Río San Diego)
- Jagüey – Jagüey (finca)
- Güira (Sierra – Hacienda)
- Guacamaya (Sitio y finca)
- Guasimal (Sitio y hacienda)
- Guaraguao (Sitio y estero costero) Carraguao.
- Guacunagua – Bacunagua (Sitio y barrio de Los Palacios)

Muchas de las voces fueron interpretadas por no pocos investigadores en diferentes épocas por ejemplo para el Doctor Manuel Pérez Beato (1942) la palabra Dayaniguas: - Nada tiene de indígena, procede el árabe en el que: DAIA, se traduce por masa de agua permanente depositada y NIGUAS, que son ciertas especies de pulgas y son tan chiquitas que apenas pueden ser vistas. Viven en el agua.

Veamos entonces otro enfoque: La tradición oral nos trae lo siguiente:
… en la zona Sur de Los Palacios próxima a la desembocadura del Caiguanabo (Río San Diego) se encontraba en sus faenas de recolección y pesca una mujer que hacia de jefa de cuadrilla. De pronto irrumpieron unos hombres con vestimentas montados en bestias y los rodearon, fueron apresados y sojuzgados; los que parecían proteger a la mujer sólo exclamaban ¡Yanigua! ¡Yanigua! ¡Yanigua!...


Cierta o no esta leyenda, lo escrito dice:
… “26 de Noviembre de 1569 pidió al cabildo de esta ciudad, Juan Gutiérrez Manibardo merced de una sabana que él había descubierto siete años antes, poco más o menos, que se nombraba Dayaniguas, para poblarla de ganado vacuno…” 2. En otros documentos que hemos estudiado aparece: Hayanigua; Hayaniguá, San Pedro de Dayanigua, pero el palaceño auténtico solo dice: voy para: La Yanigua.


En el próximo Khronos volveremos a “Dayaniguas”, su importancia como salida al mar en tiempos de la colonia. El repartimiento de los Hatos, Corrales y los sitios que dieron origen a los primeros asentamientos poblacionales de Los Palacios.

1) Alonso Alonso, Enrique: “Apuntes para la Historia más antigua de Pinar del Río”. Academia de Ciencias. P. Río, (1990).
2) Pérez Beato, Manuel—”La Falacia del idioma indígena. Ediciones del Archivo Histórico Nacional. (l942) (Págs. 20, 59, 60).

viernes, 21 de enero de 2011

Khronos I
Personificación mitológica del tiempo.
(Raíz etimológica incluye cronología)

Por: Lic. Rolando Jacinto Cordero Alfonso
Edición: Ángel Luis González González
Edición Final: Osvaldo Gotera Perugorría

A solicitud de mi hermano fraternal y buen palaceño el señor Osvaldo Gotera, me he dedicado a escribir estas crónicas sin pretender hacerlo en orden histórico o estrictamente local; son más bien apuntes de hechos o situaciones ya escritas y que tomo el derecho de hacerlo con un solo propósito de acercar a los vueltabajeros donde quiera que estén a amar a un pequeño espacio de la provincia pinareña, el pueblo de Los Palacios y sus núcleos urbanos y rurales, sin dejar de mencionar la historia vinculada de éstos asentamientos con otros de la provincia y el país.

Quiero comenzar este primer Khronos con una poesía del palaceño Omar Rubio Álvarez.

A mi pueblo de Los Palacios

            Mi pueblo no aparece en los mapas,
                 De elegante textura,
                De ciudades hermosas.
          Mi pueblo es un pueblo de Cuba,
                   Ni ya tan viejo,
                   Ni ya tan nuevo.

              Es sólo una ojeada de tejas,
                    Y de calles quietas,
             Para el viajero del tren expreso.
                      Sólo para mí
              Cada calle y cada esquina,
               Cada techo y cada casa.
                  Es un poco de amor,
                 Y un poco de universo.

Con la nueva división política administrativa del Enero del 2011, con la creación de la nueva provincia de Artemisa, Los Palacios es el primer municipio pinareño de Este a Oeste, viajando por la Autopista Nacional; sus límites actuales son los mismos de la división del año 1976, al Este limita con el municipio San Cristóbal, al Oeste con el municipio de Consolación del Sur, al Norte con el municipio de La Palma y al Sur con el mar Caribe.

Su extensión es de 785,5 km2 y una población próxima a los 40.000 habitantes, lo que hace una densidad poblacional de 50 habitantes por km2. El 70% de su población residen en núcleos considerados urbanos como son los pueblos de San Diego de los Baños, Paso Real de San Diego, Paso Real Quemado, incluyendo los nuevos edificios llamados Pueblo Nuevo Cubanacán y el núcleo del Batey La Cubana, antiguo central azucarero “La Francia”.

La esperanza de vida actual es de 70 años promedio, y posee una red de consultorios médicos así como centros de atención primaria de salud que incluye los policlínicos comunitarios. La principal actividad económica es la agropecuaria, sus productos son el arroz, caña de azúcar, tabaco, cultivos varios, como tubérculos, frutas y vegetales. La ganadería, la leche, la carne de cerdo y ave son renglones que se desarrollan. Las zonas fértiles son las llamadas más altas de su relieve, donde coinciden numerosos asentamientos poblacionales.

La actividad industrial tiene un mayor peso en el secado y molinado de arroz, en el beneficio al tabaco (Escogidas), los talleres de confecciones textiles, materiales de construcción y artesanía tradicional encuentran nuevos espacios. El clima es parecido a la medio nacional. Clima tropical, lluvioso de mayo a octubre y secos de Noviembre a Abril.

La topografía territorial, montañosa al Norte, llanuras altas al Centro y pantanosas al Sur, inciden en relación a la flora pues la zona Norte y Sur son más boscosas con variedades de especies, cedros, caobas, majaguas, guásimas, pinos, atejes, flamboyanes, yagrumas, palma real, ceibas, palma cana, mangles y otras especies embellecen el paisaje.

La hidrografía es privilegiada de Norte a Sur por el Río Caiguanabo o San Diego, Río Sierra o Los Palacios, Río Santo Domingo o Bacunagua; los tres desembocan al mar Caribe, además hay otros riachuelos y arroyos que facilitan el drenaje natural en temporadas lluviosas como son: Río Manso, Arroyo La Majagua, Arroyo La Jaula y otros. Las lagunas naturales e Hitabos forman verdaderos espejos de agua favorables para la crianza de peces.

Los proyectos agrícolas locales hicieron que desde la década de los 70 del siglo pasado (1970) se construyeran tres (3) presas: La Juventud, Los Palacios y Bacunagua), que embalsan más de 200 millones de m3 de agua, además de un sistema artificial de canales para el regadío. La fauna autóctona tiene especies como la jutia, el maja Santa María, diversidad de reptiles, caimanes, jicoteas, patos silvestres, yaguazin, peces diversos, etc. En nuestra zona también anidan aves migratorias.

Con este breve resumen de características generales iniciamos este Khronos; el próximo será sobre:
Los primeros pobladores, El primer sitió por donde el europeo llegó a nuestras tierras. Dayaniguas.



domingo, 5 de septiembre de 2010

Reparaciones a la Iglesia Católica de Los Palacios

El día 30 de Agosto del año 2008, la iglesia católica del pueblo de Los Palacios resultó casi destruída por completo, por el huracán Gustav.


Finales del año 2011. Reparaciones de la Iglesia.
Todavía sin las campanas. Fotografía: Paul Díaz.

Finales del año 2011. Reparaciones de la Iglesia.
Todavía sin las campanas. Fotografía: Paul Díaz.


Reparaciones a la iglesia durante el mes de Julio, 2010.
Fotografía: Edel Valdés.

Otra vista de las reparaciones al edificio de la iglesia, durante el mes de
Julio, 2010.
Fotografía: Edel Valdés.

Vista de la iglesia después del paso del huracán.
Fotografía: Segundo Díaz.




domingo, 18 de julio de 2010

Nuevo Pueblo = CUBANACÁN


Situado al norte del Poblado de Paso Quemado (Barrio de Paso Real de San Diego), en la Carretera Norte hacia el Entronque de San Diego. Cerca del Embalse "La Juventud".

En tiempos antes de la Guerra de Independencia de Cuba, en este lugar que lleva por nombre Paso Quemado, existió otro poblado (antiguo) con el nombre de PASO REAL DE SAN DIEGO. Ya al comienzo del Siglo XIX Paso Real constituía un creciente caserío. Después del incendio del antiguo Paso Real de San Diego, los pobres desbandados y sin casa se trasladaron dos kilómetros hacia el sur, en la zona llamadas LOS POZOS, cerca de las paralelas del ferrocarril y allí comenzaron a construir sus nuevas viviendas y a fundar la NUEVA Paso Real, mientras lo que quedaba o habría resurgido de la antigua, había tomado el nombre de "Paso Quemado".


Edificios de Apartamentos.

Bodega en el Nuevo Pueblo - Cubanacán.
Otra vista del pueblo.

Otros edificios públicos y viviendas.





Varias vistas del Embalse "La Juventud"

Existen tres ríos importantes que atraviesan el Municipio de Los Palacios, de norte a sur, los cuales favorecen el drenaje natural y tienen su origen en lo interior del Grupo Montañoso y posee cada uno un embalse totalizando cerca de 200 millones de metros cúbicos de agua, lo que garantiza la fuente de abasto para los cultivos durante el período seco.

Las características principales de cada uno de estos ríos son:
Río Los Palacios: Se extiende de norte a sur desde la Sierra del Rosario hasta la Ensenada de Dayaniguas y está represado por el embalse de igual nombre, que tiene una capacidad de 45,4 millones de m3 y su fecha de explotación se reporta desde el año 1977. Sus aguas se dedican al arroz y cultivos varios.

Río San Diego: Es el tercero en importancia de la provincia con 88 Km. de largo, constituye el límite Oeste entre los municipios de Consolación del Sur y Los Palacios, se extiende de Norte a Sur, desde el extremo oriental de la Sierra de los Órganos hasta la Ensenada de Dayaniguas. Se encuentra represado en el Embalse "La Juventud", que tiene una capacidad de 105 millones de m3 y está en explotación desde 1973.

Sus aguas son utilizadas para el cultivo del arroz y los cultivos varios, siendo el mayor del municipio. Posee este río la particularidad de tener yacimientos de aguas minero-medicinales y termales, siendo las mismas utilizadas para el tratamiento a personas con afecciones de salud.

Río Bacunagua: Se extiende de Norte a Sur desde la ladera meridional de la Sierra del Rosario hasta la costa, constituye el límite entre San Cristóbal y Los Palacios y es represado por el Embalse Bacunagua, que está fuera del área municipal. Cuencas: En el territorio se ubican las cuencas de San Diego de los Baños, Los Palacios y Bacunagua, las cuales han sufrido grandes transformaciones debido al embalsamiento de sus ríos para el uso agrícola de sus aguas.

Se construyó la presa “La Juventud”, con una capacidad de 105 millones de metros cúbicos de agua; así como las presas de Los Palacios y Bacunagua, para beneficiar los cultivos en la llanura sur. Los Palacios cuenta con una red de acueductos para la población.

jueves, 24 de junio de 2010

El Espectro de Weiler Sobre Los Palacios

Información tomada del libro Jesús Nazareno de Los Palacios, 250 Años de Historia, por el P. Joaquín Gaiga.

El ejército español, enviado a Cuba en el año 1895, era el más grande enviado a América por la península ibérica y estaba integrado pora casi cien mil soldados que se añadían a los viente mil ya de estancia en la isla antes de estallar la guerra.


Alrededor de 16,000 presidieron diversos lugares de la provincia pinareña y participaron en varias batallas. Frente a ellos nunca el ejército mambí llegó a los 4,000 soldados y se encontraba más escaso en armamento y recursos. Tenía a su favor el mejor conocimiento del territorio y la adaptabilidad al clima, además de la colaboración de los coterráneos, aunque no siempre fue así. Por el contrario, los ibéricos carecían sobre todo de recursos tácticos y estratégicos suficientes para detener la invasión

EL TRÁGICO BANDO

Eso y otras causas, sobre todo la del fervor patriótico explican la derrota de los españoles frente al ejército mambí. Derrotas que exacerbaron al nuevo comandante de las fuerzas españolas, Valeriano Weiler (fotografía), y lo instigaron a decretar el famoso y trágico Bando de Reconcentración el 22 de Octubre del año 1896 que establecía: "Todos los habitantes en los campos o fuera de la línea de fortificación de los pueblos, se reconcentrarán en el término de 8 días en los poblados ocupados por las tropas. Será considerado rebelde y juzgado como tal todo individuio que, transcurrido este plazo, se encuentre despoblado".

De tal manera no sólo se privaba al ejército libertador de las provisiones necesarias que normalmente le suministraban los campesinos, sino que se entregaba al hambre, a las enfermedades y a la muerte la población misma.

El efecto del Bando dio pábulo a la viruela, la fiebre amarilla y otras pestes que hicieron perecer decenas de miles de pinareños. Detrás de las cercas de alambre y bajo los rifles españoles nuestros pueblos sufrieron en su propia carne un adelanto de los horrores de los campos de exterminio nazi.

"Los Palacios no quedó exento de esta catástrofe que en muy pocos meses llevó la mortalidad a escala nacional a 400,000 vidas fundamentalmente entre mujeres y niños".

El general Miró informó que Weiler pasó por Los Palacios después de haber abandonado Artemisa el 28 de Octubre, pasando antes por Candelaria y San Cristóbal, poco después de publicado el bando.

Describía Francisco P. Machado en el libro "Piedad": "En los cementerios infinidad de cadáveres permanecían insepultos...Paletadas de tierra cubrían para perecer eternamente a éstos mártires y héroes ignorados... Veíanse familias completas, madres llevando en su brazos criaturas escuálidas, niños de 13 y 14 años comidos por la miseria, chiquillos con las costillas salientes, andaban de un lado a otro, tendiendo las manos nudillas, en solicitud de socorro...".

Al final del inenarrable calvario, el hambre y el azote de las enfermedades desatadas por la Reconcentración, además que los estragos, incendios y devastaciones de la guerra, dejaban al municipio el siguiente y muy elocuente cuadro poblacional: POBLACIÓN: LOS PALACIOS: Año 1887, 6501, Año 1899, 2456. PASO REAL: Año 1887, 4920, Año 1899, 1871. SAN DIEGO DE LOS BAÑOS: Año 1887, 6317, Año 1899, 2419.

EL TERRIBLE AÑO 1897

Prácticamente la población palaceña quedaba reducida en dos tercios, no llegando a los 3,000 habitantes, de los cuales sólo 900 residían en el caso urbano. En los libros de entierros del archivo parroquial, las defunciones asentadas en los años precedentes eran inferiores o superaban en poco las cien anuales. Sin embargo, superaban las doscientos en el año 1896 y llegaban a casi 700 en el año 1897. Los días más luctuosos en Los Palacios fueron el 18 y el 20 de Marzo del año 1897, con 9 sepelios por cada uno de estos días y el 31 del mismo mes con 8 sepelios.

A las pérdidas humanas, hay que añadir los daños materiales a los cultivos, al poblado, a las estructuras habitacionales. Los campos y las vegas se habían quedado desolados, quemados, improductivos, los ingenios existentes en el territorio, el San Miguel en San Diego y el Nueva Empresa o Limones (en el actual Pitirre, al pie de la Loma del Toro), se quedaron destruídos y sus hacendados se vieron precisados a abandonar nuestro territorio.

El pueblo de Paso Real así como la parte oeste de los Palacios, fueron incendiados en el año 1896, por lo que gran parte de la población fue a parar a las zonas más intrincadas de los campos para cultivar lo que podían para subsistir. Como ya se ha explicado, Paso Real, antes de la Guerra de Independencia, se encontraba donde actualmente se encuentra Paso Quemado. Las familias que sobrevivieron a la guerra, a la quema del pueblo y a la Reconcentración, según testimonio de Leandro González Alcorta, se desplazaron algunos kilómetros más al sur y construyeron cerca de la línea ferrea la actual Paso Real.