domingo, 22 de noviembre de 2009

Presencia Religiosa en Los Palacios

Por Jesús M. García Vázquez

Los Estados Unidos cada día hacían sentir más su influencia sobre la Isla de Cuba, motivado por su cercanía geográfica, el incipiente y cada vez más próspero comercio y por la constante presencia de cubanos en su extenso territorio en busca de mejores horizontes de vida o del refugio seguro que siempre han encontrado, ante persecuciones políticas. En estas influencias recibieron los cubanos nuevas formas de adorar a Cristo y practicar su doctrina en el seno de las llamadas iglesias evangélicas o protestantes, de gran arraigo estos cultos religiosos en Estados Unidos. Algunos palaceños se convirtieron a estas religiones y recibieron sus bautizos en iglesias protestantes. Fotografía a la derecha: Iglesia Católica. Calle 23 (antes Calle Antonio Maceo). Fotografía de: Angel González.

En 1929 es fundada en Los Palacios la primera iglesia protestante; la Iglesia Adventista del Séptimo Día, en esta fundación participaron los masones; Emilio Girado y Calixto Arrebato. En ese propio año 1929 son bautizados: Felina Delgado, Magdalena Delgado, Rosa Arrebato, Matea Arrebato, Hortensia Martínez, Amparo Martínez Batlle (esposa de Emilio Girado), Eulogia Arrebato (esposa de Calixto) y Genoveva Arrebato. Los primeros cultos se veneraron en la vivienda de Emilio Girado, sita en la Calle 23, (antes Calle Antonio Maceo) , entre las Calles 20 y 18, (antes Calles Avenida Warren y Calle Froilán Núñez). También funcionaron como iglesia en la esquina de la Calle 25, (antes Calle Luis A. Fernández), donde estuvo la Funeraria Rodríguez; en la Calle 17, (antes Calle Aliño), lugar que fue la residencia del Juez Carluch; en la esquina de la Calle 21, (antes Calle José Martí), casa donde vivieron Osvaldo Gotera y Gonzalo Casanova. Actualmente su sencillo y acogedor templo radica en la Calle 21, (antes Calle José Martí), entre las Calles 20 y 22, (antes Calles Avenida Warren y Calle Ajuria), y contiguo al mismo la casa vivienda del pastor.

Las primeras expresiones de la religión bautista o baptista se reciben de pastores que a caballo predicaban por los campos del suelo palaceño. Los bautistas celebraron sus primeros cultos y bautizos en los hogares de sus fieles. De gran apoyo para la obra bautista en Los Palacios lo fue la Tía Jino Cargot, su familia y su vivienda en Paso Real. La Iglesia Bautista de Los Palacios fue fundada en 1947, construyéndose su templo y casa pastoral en la Calle 21, (antes Calle José Martí ), esquina a la Calle 24, (antes Calles Céspedes). Fotografía a la izq.,: Iglesia Bautista. Calle 21, esq. con la Calle 24 (antes Calle José Martí y Calle Céspedes. Fotografía: Luis J. Puentes (Pilingo).

A finales de los años cuarenta en las zonas rurales de Los Palacios comienzan a sentirse las primeras manifestaciones religiosas y proselitistas de la secta conocida por los Testigos de Jehová. Este grupo religioso cristiano fue fundado en 1872 en Pittsburg, Pensilvania, por el norteamericano Charles Taze Russell. La sede internacional de los Testigos de Jehová radica en Brooklyn, Nueva York. Los miembros de esta secta creen en la segunda venida de Cristo; se consideran seguidores de la cristiandad primitiva y ven en cada testigo a un ministro de Dios. Insisten en el conocimiento y estudio de la Biblia y en la absoluta obediencia a sus preceptos. Las enseñanzas de los Jehová son difundidas por sus miembros que predican de puerta en puerta y distribuyen folletos a los transeúntes en la calle. Las clases de estudios bíblicos son impartidas por lo general en hogares privados. Salones del Reino es el nombre que reciben los lugares donde celebran sus reuniones y asambleas.

Los Testigos de Jehová reconocen lealtad tan sólo al Reino de Jesucristo. Se niegan a saludar bandera alguna, aunque sea la de su patria, votar en elecciones, ser enrolados en el ejército, cumplir con el servicio militar o a expresar lealtad de cualquier modo a ningún gobierno. Este proceder les ha creado enfrentamientos y conflictos con las autoridades institucionales de muchos países. En 1954 en Los Palacios establecieron un Salón del Reino en la Calle 25, (antes Calle Luis A. Fernández), en el lugar conocido por la Cuartería de Puentes. A partir de los años sesenta ante la negativa de sembrar tabaco, cumplir con el alistamiento en el servicio militar y otras leyes del Gobierno Revolucionario, fueron considerados enemigos de la revolución y una feroz persecución y acoso se cernió sobre ellos.

A los poseedores de tierras se les decomisó las mismas y obligados a vivir en lugares inhóspitos; los jóvenes que se negaban a ser reclutados en el servicio militar eran encarcelados. Todos aquellos, hombres o mujeres, que fueran sorprendidos predicando o en registros a sus viviendas se les encontrara la Biblia o materiales propios de su religión, además de ser decomisados estos materiales religiosos, fueron condenados a fuertes multas o privación de libertad, acusados del delito de posesión de impresos clandestinos. Estas medidas represivas y de fuerza no lograron destruir o disminuir esta secta, que cada día crecían más en adeptos y se fortalecían en su fe. A partir de 1990 una controlada tolerancia en las prácticas religiosas y de logias fraternales concedida por el Estado Cubano, también ha sido disfrutada por los Testigos de Jehová.

El metodismo, movimiento protestante fundado en Londres, Inglaterra el 1 de Mayo de 1739 por el teólogo inglés John Wesley, llegó a territorio norteamericano muchos años antes de la Declaración de Independencia de este país el 4 de Julio de 1776. De los Estados Unidos pasó a Cuba y al municipio de Los Palacios llegó en la década de 1940. En Paso Real de San Diego se constituyó un templo para la práctica de esta religión en el año 1949. Siendo reconstruido totalmente por el pastor Ramiro Expósito en 1990. (A la izq., Iglesia Metodista de Paso Real). Fotografía: ARCHIVO (OGEPE).
El espiritismo que es un sistema por el cual se trata de establecer comunicación con los muertos, por lo general a través de un clarividente o médium, también tuvo asiento en Los Palacios y muchos, palaceños y transeúntes a veces, ejercieron de médium. Uno de los espiritistas que mayor tiempo estuvo ejercitando esta profesión en una consulta situada en la vetusta antigua colonia, en la Calle Maceo, fue Domingo Fonte. Muy en moda siempre estuvieron en Los Palacios los curanderos, que utilizaban para curar, además de la buena fe, una mezcla de medicina verde o natural ligada con rezos. Muy recordados en esta función Manuel Martínez y Antonio Martínez (Calinga el tintorero).
Nuevas formas de practicar el cristianismo en el seno de iglesias evangélicas llegaron a Los Palacios entre 1985 y 1990. Se fundaron cuatro de estas iglesias en el municipio; dos en el casco urbano, una en Perico García y la otra en Paso Quemado. También en Paso Real existe un pequeño templo denominado “Los Guardianes de la Cruz de Cristo” y una casa de oración de esta religión en Los Palacios. (A izq., y derecha respectivamente, Iglesia Evangélica, e Iglesia Protestante, en el Término Municipal de Los Palacios. Fotografías: ARCHIVO (OGEPE).








¿Te acuerdas, palaceño?

* De los paseos que todas las tardes, cuando el tiempo estaba bueno, le daba el bodeguero Eduardo López a su auto, un chevrolet de 1949 color marrón. Eduardo compró este auto “nuevo de paquete” y nunca salió el mismo de Los Palacios. En el asiento trasero jamás se sentó persona alguna. Cuando terminaba su paseo, estaba un buen rato lustrándolo con un paño hasta que lo entraba de nuevo al garaje.






* De la colección de carros y motores antiguos de Juan Barreiro, y su obsesión por los autos Ford modelo T (tres patá). Barreiro fue mecánico de aviación, al crearse la Fuerza Aérea en Cuba, y conoció a los pioneros de la aviación cubana: Rosillo y Parlá. Durante mucho tiempo funcionó en Los Palacios un Ford de los de Barreiro, lo poseía Ramón, el hijo de Chilo Álvarez y funcionaba correctamente.






* Del cilindro de vapor del contratista Matías Guerra, si; aquel isleño de mal carácter que se casó con la joven palaceña Maruca Canosa. Su cilindro era de los primeros modelos que llegaron a Cuba, cuando aun no se conocían aquí los motores de combustión interna. Lo estuvo mucho tiempo operando el masón José María Pérez y de vez en cuando alguna casa de techo de guano se incendiaba, como la de Ángel Palacios y José Fernández, por las chispas que brotaban de su chimenea.


* De los chivos del señor Barcenas en sus correrías por el pueblo, sus daños a los jardines y las embestidas que de vez en cuando le propinaban a alguien. Todavía hoy en día oímos la expresión de algún palaceño molesto: “jodes más que los chivos de Barcenas”.

* De Sotero Jane y sus intercambios comerciales. Sotero era un señor de la raza de color de estatura mediana, musculoso y con una dentadura muy blanca y pareja, que relucía aún más su blancura ante el color de su piel. Cargando en la espalda, en forma de mochila, una enorme caja de fuerte cartón, la que fortalecía con cordeles o delgadas sogas cruzadas, se le veía diariamente con los primeros rayos del sol por el viejo camino del Arroyo de la Majagua rumbo a las fincas colindantes o a el faldeo de las lomas. La caja iba repleta de imágenes de santos y vírgenes de yeso, vasos, tazas de café, adornos, velas etc, y demás encargos que le hacían los pobladores de las zonas rurales. Esta mercancía era cambiada por pollos, guanajos, guineos, huevos y otros productos del campo, los que después eran vendidos en el pueblo. Con este pequeño comercio, primero de intercambio o trueque, y después de venta, alimentó y vistió Sotero a su numerosa familia con la honradez más absoluta, sin jamás desprenderle nada a nadie. Se decía que poseía una fortaleza extraordinaria.

* Del acueducto de Tatín López y el Neno Rojas con su tanque, que parecía una nave espacial en la rampa de despegue, al final de la Callle 23, (antigua Calle Antonio Maceo), cerca del río. El suministro de agua para este acueducto era el propio río.

** Del ejército de vendedores ambulantes que se movían por Los Palacios, proliferando cada día más para terror de los comerciantes establecidos. Los mismos te llevaban a la puerta de la casa, con facilidades de pago, un equipo electrodoméstico, una pieza de vestir, que una prenda de oro legítimo de 18 o 22 kilates o el mejor perfume. Los más sobresalientes en este giro lo fueron el sonriente As de Oro y el fraternal y caballeroso de Monguito Solapeña. El As de Oro tenía los colmillos encasquillados en oro y siempre los estaba enseñando, no porque fuera de naturaleza sonriente, sino por ser diente frío.

* Del tiempo que mantuvo Ciriaco Ramírez en taquilla, con el cine repleto, la película “Tu y las Nubes” protagonizada por Miguel Aceves Mejías, Lola Flores y el cómico Mantequilla.

* De la imperturbabilidad y sangre fría de Alberto García Coll, que ante nada se alteraba, ni aún cuando estaba perdiendo en el póker, donde solamente se le oía exclamar en voz baja: “la suerte me es adversa”.
* De los cuentos de Tavo Sordo todas las noches en el paseo de Los Palacios y los líos que se buscó ante palaceños airados, al relatar las inclusiones protagónicas, de ellos o familiares, en pasajes nada gratos.

* De las célebres tertulias culturales de Ramón Alonso, el dueño de la Ferretería “La Revoltosa”. Estas tertulias se mantuvieron, noche por noche, desde el año 1930 en que se estableció con una mueblería en Los Palacios, hasta al mes de Abril de 1980, en que retornó a España.

* Del triste final que tuvo la moderna y flamante ambulancia, que se compró para el municipio con las ganancias de la Verbena de 1954. Un atardecer trajeron de urgencia a la Casa de Socorros de Los Palacios una envenenada de Paso Real, la ambulancia se encontraba parqueada frente a la misma y el chofer había salido. Tatá Piñera se prestó para chofer y la popular Justica, la madre de Liberal, de enfermera acompañante. A todo lo largo de la antigua Calle Warren, hoy Calle 20, no quedó un vecino que no saliera al portal ante el atronador ruido de la ambulancia, por la velocidad alcanzada. Después del Entronque de Los Palacios se volcó y dio no se sabe cuantas vueltas. Al buscar la envenenada, había vomitado tanto que ella misma, sin que nadie la viera, tomó una guagua y retornó a Paso Real. .Tuvieron que seguir con Justica para el Hospital de Pinar del Río. La ambulancia no sirvió ni para chatarra.
La Primera Orquesta en Los Palacios

El censo de 1862 recoge en su empadronamiento que en Los Palacios existían en esa época seis músicos; 5 blancos y uno negro, pero eran señalados dentro de las distintas ocupaciones u oficios existentes en la localidad. Se hace también mención de 35 costureras; 25 blancas y 10 negras, 14 tejedores de sombreros; 12 blancos y 2 negros. Los palaceños, desde los primeros momentos, dieron muestras de sus inclinaciones festivas y artesanales, fundamentalmente en la música popular y en la artesanía popular tradicional. Es bien conocida la tradición palaceña, de generación en generación, de poseer diestras costureras en la confección de esa prenda de vestir tan criolla como es la guayabera, utilizando tejidos importados e hilos de algodón y lino, botonadura de hueso, carey y tarro. Desde la segunda mitad del Siglo XIX hay referencia de costureras que se destacaban en estos menesteres.


En el campo de la música la primera orquesta que se tiene noticias, fue creada por una Sociedad de Tabaqueros.

El acta de constitución dice así: “En el pueblo de Los Palacios el 3 de Enero de 1864 ante mí, el Capitán y dos testigos de asistencia, comparecieron Don Jaime Bonn, Don Victoriano Machó, Juan Piñera, Don Domingo Suteras, Don Vicente Piñeras, Don José Molinero, Don Ángel Pérez, Don Carlos y Don Tarafa, Don Antonio Hernández, Don Fernando Fonte, Don Antonio Lines, Don Eusebio, Don Pedro y Don José Cruz, Don Manuel y María Guzmán, Don Pedro Midiuno y Don Inocencio Álvarez. Expusieron los primeros que se constituyen y obligan a satisfacer el último por mensualidades de cuarenta y dos pesos y cuatro reales.

 
La suma de treinta onzas españolas al año. Obligándosele a Antonio Álvarez a presentar una orquesta con cornetín, dos clarinetes, un bajo y los timbales con los  que tocarán las festividades y bailes siguientes: el estreno día Jueves Santo, la procesión del jueves. Misa del Sábado de Gloria, procesión y/o misa el Domingo de Resurrección, Misa y Procesión del Santo Patrono, Misas de Aguinaldo y Noche Buena y Segundo Día de Pascuas, más dieciséis bailes distribuidos en el orden siguiente; día de los Santos Reyes, 3 en el Carnaval, 3 en Pascuas de Resurrección, 3 en el Santo Patrono, 1 el día del Corpus Christi, 3 en la Pascua de Navidad, 1 en el día del Año Nuevo y otro cuando se encuentre  el Señor Obispo. Como nota curiosa se establece en el propio expediente que en los bailes debía cobrarse 2.00 pesos y un (1) real a cada bailador que no fuera socio.
 
Continúa en el género campesino tradicional las tonadas pinareñas y como su estrofa dilecta la ya citada décima con su abanico de temáticas, entre las que descuellan, el amor, el paisaje, la vida cotidiana que a veces no podía eludir cierto matiz pesimista.


Sirva de paradigma la siguiente:

Vete a la llama de amor,
Y pagarás lo que hiciste,
Donde candela encendiste,
Ha de quedar un calor.

No te parece mejor,
Que los dos tengamos paz,
Mírame una vez no más,
Con esos ojos tan bellos,
Mírame una vez con ellos
Aunque no me mires más.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Instituciones Religiosas y Fraternales en Los Palacios

"La memoria es el faro que nos guía por el humano mar embravecido, desde la cuna hasta la tumbra fría". Gaspar Núñez de Arce.

Por Jesús Marcos García Vázquez
Ex-Maestro Resp. Logia “Montecristi”

La iglesia católica ha estado presente en cada uno de los grandes acontecimientos que han tenido lugar en Cuba desde su descubrimiento,
colonización, ordenamiento social y su formación e idiosincrasia como nación. Llegó a esta caribeña isla el 28 de Octubre de 1492, día de su descubrimiento, viajando a bordo de las tres naves que condujeron a sus costas al intrépido navegante genovés Cristóbal Colón y sus osados marinos. Acompañó al soberbio e impío colonizador en la fundación de los primeros asentamientos poblacionales y estuvo presente en cada creación educacional o social, aun hasta en la selección del nombre a llevar y el santo patrón a rendirle culto por los primeros pueblos constituidos.
Desde mediados del Siglo XVI los colonizadores comenzaron a introducir en Cuba negros esclavos procedentes de África en sustitución de los aborígenes naturales de esta isla, por ser los negros más fuertes y resistentes a los férreos e inhumanos trabajos a que fueron sometidos los indios. El célebre Fray Bartolomé de las Casas, Obispo de Chiapas, fue el que propuso y gestionó, para libertar a los indios de la servidumbre, el traer negros esclavos comprados a todo lo largo de las Costas de África, como si esta parte del género humano debiera carecer de los privilegios de la humanidad por la diferencia del color que les da el nombre.
El Padre las Casas recibió el merecido nombre de “Protector de los Indios”, pero a la vez debe ser considerado como el promotor de la esclavitud negra en América. Pertenecientes a las castas o razas que identificaban a los negros esclavos introducidos en Cuba estaban los congos, locumíes, mandingas, carabalíes, chalaes, ararares y otras muchas. Cada raza o casta era portadora del culto o dogma con que adoraban sus dioses en su suelo natal, siendo de estas religiones primitivas las más difundidas: la santería, practicada por los Yoruba y la Regla de Ochá.
Al convertirse Cuba en república independiente en 1902, en el pueblo de Los Palacios, al igual que en casi todas las poblaciones de la isla, solamente se conocían y practicaban como formas religiosas y de adoración a Dios el catolicismo y cultos africanos. Existía la presencia de masones desde alrededor de veinte años atrás y se encontraban en esos primeros años de la república en fase organizativa, mediante la fundación de una logia que los aglutinara y representara. Sus primeros intentos resultaron fallidos, pero el 16 de Abril de 1906 es fundada la Resp. Logia Montecristi,
Fotografía de Archivo, (OGEPE), que pese a las adversidades que se enfrentó desde su fundación se mantiene actualmente activa en su atalaya y prodigando los destellos masónicos al pueblo que representa.
La Gran Logia de la Isla de Cuba funda el 17 de Septiembre de 1907 en Los Palacios la Logia Luz de Los Palacios. El Serenísimo Gran Oriente responde y funda en Paso Real de San Diego con fecha 23 de Septiembre de 1908 la Logia San Andrés. Termina el año 1908 con tres logias masónicas en Los Palacios, dos en el casco urbano y una en el barrio de Paso Real de San Diego. Las pugnas existentes entre los masones palaceños por imponer el dominio de sus Grandes Logias, hacen que sus empeños de fundaciones logiales fracasen; la Logia Montecristi se desintegra el 26 de Junio de 1910, la Logia Luz de Los Palacios lo hace el 30 de Octubre de 1910 y por último la Logia San Andrés inclina sus columnas en Diciembre del mismo año 1910. La Logia Montecristi se reorganiza en 1912 y nuevamente se disuelve en 1917. A finales de 1924 masones dispersos de las tres logias disueltas se reúnen y se reorganizan, de esta reunión vuelve a cobrar vida la Logia Montecristi, quien a partir de ese instante se ha mantenido vertical hasta el día de hoy, a pesar de los momentos de penurias sufridos. En sus inicios trabaja en varios lugares del pueblo, el mayor tiempo transcurrió en la Calle 21, esquina a 30. Gracias a el esfuerzo de sus miembros se construyó la hermosa y cómoda casa templo que hoy ocupa en la Calle 20, entre 21 y 23.

En los primeros años de la década de 1940 se dan a conocer en Los Palacios los Caballeros de la Luz, miembros de una institución de corte fraternal con grandes influencias masónicas y netamente cubana . La Orden Caballeros de la Luz fue fundada a finales del Siglo XIX en los Estados Unidos por el masón y patriota exiliado José González Curbelo con el noble propósito de aglutinar en sus filas a hombres dispuestos a luchar por la independencia de la patria.
Los palaceños Caballeros de la Luz, nucleados en su gran mayoría por personal que se desenvolvían en las distintas esferas del comercio, en 1946 fundan una Logia en Los Palacios que bautizan con el nombre de Resp. Logia Antonio Valdés Valdés. Fotografía de Archivo, (OGEPE) en honor a este prestigioso ciudadano, masón y eminente educador que por muchos años ejerció su magisterio en territorio palaceño. En sus inicios esta logia sesionó en diferentes lugares hasta que construyeron su edificio en la Calle 26, casi esquina a la Calle 21, lugar donde se encuentra actualmente.

Las logias de la Orden Caballeros de la Luz y de los Odd-Fellows no permitían en su seno la presencia de hombres de la raza negra. Algunos masones fueron miembros. Esta discriminación social, cometida en un lugar que se le rinde culto a la fraternidad, trajo por consiguiente discrepancias con la Resp. Logia Montecristi y en sus inicios las relaciones de estas logias con la masónica no eran cordiales.
Muchos masones y aun, años más tarde, hombres pertenecientes a estas ordenes fraternales empezaron a combatir esta exclusión. Para ello fundaron grandes logias y logias similares, pero con la peculariedad que no excluyeran de sus filas a los negros, y fue fundada la Soberana Gran Logia de la Orden Caballeros de la Luz en la República de Cuba. El 27 de Febrero de 1954 en Los Palacios los masones; Juan Martínez, Agustín Calderón, Israel Pérez, Osvaldo Gotera y otros fundan la Resp. Logia “El Titán de Bronce”, bajo los auspicios de esta recién fundada Gran Logia de los Caballeros de la Luz. Esta logia inició la construcción de su Casa Templo, en la Calle Serafín Garcia, cerca de la línea del ferrocarril, pero sólo levantó las paredes.

La primera manifestación de existencia de la Orden de los Odd-Fellows en América fue dada a conocer en el sur de los Estados Unidos por Thomas Wilder en el Siglo XVIII. Rápidamente se extendió a gran parte del territorio norteamericano. A Cuba llegó procedente de los Estados Unidos y con fecha 21 de Noviembre de 1948 es fundada en la Calle Serafín García # 14 la Resp. Logia Hijos de Los Palacios # 88 de la Independiente Orden de los Odd-Fellows. Fotografía de Archivo, (OGEPE).El primer hijo de Los Palacios que recibió la iniciación en esta institución, lo fue Humberto Izquierdo Cruz, que por muchos años se desempeñó como boticario, y se convirtió en el primer Noble Grande de la recién fundada logia. Los oddfellows trabajaron en varios lugares, hasta que con su esfuerzo propio construyen su edificación logial en la Calle 26.

Hijos ilustres de Paso Real y dignos miembros de la Orden Caballeros de la Luz, guiados por el dinamismo de Fausto A. Rodríguez Echevarría, fundaron el 5 de Julio de 1953 en este pueblo una logia de esta rama fraternal, a la que le impusieron como patronímico el de Resp. Logia Carlos Llauró Galicia, en reconocimiento a tan insigne personalidad que por muchos años se desempeñó como maestro en el poblado. Llauró Galicia fue miembro de la Logia Montecristi en 1906 y posteriormente estuvo en 1908 entre los fundadores de la Logia San Andrés en Paso Real, siendo su Venerable Maestro. De la nueva creación fraternal el florido orador Rodríguez Echevarría fue su primer luminar. La Resp. Logia Carlos Llauró Galicia. Fotografía de Archivo, (OGEPE), durante su existencia ha reunido en su seno a muchos hombres respetables y diligentes, que mancomunados entre si y utilizando el concurso de sus desprendimientos espirituales, ha realizado este pequeño y apartado taller fraternal una excelente y meritísima labor. En San Diego de los Baños en 1957 se fundó una logia perteneciente a los Caballeros de la Luz, teniendo esta logia poco tiempo de duración.
Las logias fundadas en Los Palacios (Masones, Caballeros de la Luz y Oddfellows) eran exclusivamente para hombres. No obstante, cada una de ellas constituyó y auspicio una logia femenina de adopción; Hijas de la Acacia, Rebekah y Sacerdotisas del Hogar. También se crearon logias juveniles, que ayudaban a una mejor y más completa formación social y ética de sus integrantes en esa difícil edad de la adolescencia. Además de convertirse las logias juveniles en canteras idóneas, de donde robustecían su membresía las logias patrocinadoras. Orden Masónica: AJEF.

jueves, 19 de noviembre de 2009



 
PASO REAL DE SAN DIEGO


















Estación Metereológica de
Paso Real de San Diego.





Estación del Ferrocarril. Fotografía: ARCHIVO (OGEPE).



Antigua Farmacia Orizondo, esq. de las Calles 18 y 19. Fotografía: ARCHIVO (OGEPE).


Antes casas de vivienda, cine y comercio, después Tienda de Divisas. Calle 23. Fotografía: ARCHIVO (OGEPE).


Iglesia Católica. Extensión Calle 23. Fotografía: ARCHIVO (OGEPE).

PASO REAL DE SAN DIEGO
Por Jesús M. García Vázquez
(Hemos agregado información aparecida en el Libro Jesús Nazareno de Los Palacios, 250 Años de Historia, por el P. Joaquín Gaiga).Este pueblo se fundó en 1820 y su existencia, como grupo poblacional, estuvo motivada por el trasiego de viajeros y mercancias desde Dayaniguas, entonces Puerto Marítimo, hasta los Baños de San Diego y en igual sentido de San Diego a Dayaniguas. Estaba situado en una encrucijada o entronque y donde convergían cuatro caminos: el camino real que unía al embarcadero situado en la Playa Dayaniguas con San Diego de los Baños y que también era utilizado por los pobladores de hatos, corrales y vegas situado al sur y norte de Paso Real. Las arrias, jinetes, carretas y volantes en su ir y venir de La Habana a vueltabajo y de vueltabajo a La Habana, pasaban por Paso Real en su obligado itinerario.

Fue cabecera del Partido de San Diego de los Baños. Su trazado inicial obedecía a formas urbanísticas y sus calles y fabricación de viviendas y establecimientos se mantuvieron, en su desarrollo, alineadas de acuerdo al trazado original. Inicialmente el poblado la constituían una Calle Real, de sur a norte y dos calles transversales llamadas San Francisco y San Fernando, según Estéban Pichardo en su libro Geografía de la Isla de Cuba en 1830.
El censo del año 1877, brindaba los siguientes datos acerca de Paso Real: 5,122 habitantes de los cuales 3,555 eran blancos, 421 pardos y morenos esclavos, 1106 pardos y morenos libres, 25 colonos asiáticos y 15 blancos extanjeros. Volviendo un poco atrás, desde el punto de vista étnico, vale la pena preguntarnos cómo tuvo inicio un ya relevante crecimiento poblacional. Según Leopoldo Zarragoitía O'Dónavan: "El motivo que llevó a los antiguos pobladores fue el cultivo del campo y la cría del ganado. Cuando se dio comienzo al fomento del poblado, eran dueños de la totalidad de sus tierras los Herreras (numerosa y laboriosa familia de color que heredaron estas tierras de sus antepasados, negros lucumíes esclavos del Conde de la Fernandina, Don José María Herrera y Gonó, primitivo dueño de esta posesión). Los Herreras se liberaron y fueron adquiriendo con sus economías estas tierras que después fueron vendiendo a los primeros moradores blancos que se establecieron en la localidad, siendo estos particularmente asturianos y montañeses aventureros".
Según Zarragoitía el desarrollo del barrio de Paso Real fue debido también a la laboriosidad tanto de los criollos como de los peninsulares. Las ocupaciones a que se dedicaban sus primeros moradores eran en primer lugar las labores agrícolas, el comercio, por cierto muy limitado en aquella época, así como a algunos trabajos manuales y oficios como barbero, sastre, carpintero, zapatero, etc.

En 1879 Paso Real de San Diego contaba con iglesia, plaza y sus calles, de este a oeste, habían aumentado a nueve y sus nombres, la mayoría, poseían sustantivos religiosos, es decir, pertenecían a la clasificación semántica de los hagiotopónimos (nombres de santos), por ejemplo: Calle de San Fernando, San Francisco, San Joaquín, San Mariano, de la Virgen de Regla, etc.

Este pueblo fue incendiado en 1896 por las fuerzas comandadas por el General Roberto Bermúdez. En el lugar que estaba situado siempre existió un pequeño grupo poblacional que se llamó PASO QUEMADO. En la actualidad se ha expandido considerablemente hacia los cuatro puntos cardinales.

Un poco más al sur, aproximadamente dos kilómetros, en el lugar que se conocía como “Los Pozos”, cerca de la línea y apeadero del ferrocarril se asentó a principios del Siglo XX el actual Paso Real de San Diego. Este nuevo pueblo no contó con un trazado urbanístico original, como el anterior, y las calles fueron surgiendo después que los moradores construían sus casas. Existía una Calle Real, actual 18, y continúa con la 23. El resto de las vías eran practicamente callejones y las fincas quedaban muy cercanas al pueblo o dentro del mismo pueblo. Esos callejones tomaban el nombre o el apellido de los dueños de esas fincas: Los Pérez, Los Pozos, Los Herreras, Las Mercedes, El Indio, Las Quintinas, Callejón de la Iglesia, de Ramones y otros. Existían otros nombres populares como son: La Calle Triángulo (la actual 25) y Calle de las Viudas (hoy la 15).


En entrevistas realizadas se pudo determinar que algunas calles fueron bautizadas, por la población, con nombres populares como son: Carlos Llauró (actual 23) en honor a un educador que ejerció por muchos años en Paso Real y a la Logia de la Orden Caballeros de la Luz, que lleva el patronímico de Carlos Llauró Galicias y se encuentra en esa calle; Baldomero Rodríguez (actual 19), hijo de Paso Real, nació en El Jagüey, y perteneció al Ejército Norteamericano, Cuerpo de Paracaidistas y murió al finalizar la II Guerra Mundial en una misión de combate.


Consultados los libros Apéndice No. 5 de Fincas Urbanas del Término de Los Palacios y el Libro 13 del Registro de Propiedad, pudimos determinar como odónimos oficiales las siguientes calles:

Calle 23: Calle José Martí. Nombre popular Carlos Llauró Galicias.

Calle 18: Calzada de Paso Real de San Diego.

Se considera que la primera nominación a las calles de Paso Real es cuando se urbanizó el pueblo en la primera década del Siglo XX y se utiliza en las letras mayúsculas A, B, C, D, E, F y G, que son las actuales Calles 12, 15, 17, 19, 21, 25 y 27 respectivamente. Los términos oficiales actuales por números cardinales, fueron introducidos en los primeros años de la década de 1960, al igual que en Los Palacios. Los términos oficiales actuales (números cardinales) son conocidos y utilizados por el 100% de los encuestados.

Un 28% de los encuestados reconocen y usan el término de Calle Real y el apelativo de los callejones. El 24% recuerdan los nombres de José Martí y Calzada de Paso Real y las designaciones por letras que fueron oficiales en un tiempo. Los odónimos Baldomero Rodríguez y Carlos Llauró, solamente son recordados por el 1% de los encuestados.

CONCLUSIONES
1) Paso Real de San Diego, pasó por tres etapas en la designación de los nombres de sus calles, asociados a épocas históricas; los que surgieron con la fundación del pueblo, los que se asignaron en la República y los de la actualidad, es decir, los números cardinales que surgieron en la década de 1960.

2) - En el caso de Paso Real de San Diego, el pueblo antiguo, sufrió los efectos de un incendio en la Guerra de Independencia de 1895 y este cambió de lugar. Las calles antiguas desaparecieron en este poblado y en Los Palacios fueron surgiendo simultaneamente las viviendas y las calles, pero San Diego de los Baños contó desde el principio de un esquema urbanista, concebido como en otros pueblos de la isla.

3) - Curiosamente cuando se hace la designación por números cardinales, se hace coincidir el número de la Calle 23 con la calle principal o Calle Real, igual que en las grandes ciudades.

4) - Los términos más usados en los tres núcleos urbanos son los números cardinales, por ser los más recientes, por ser más prácticos y fácil de memorizar.

5) - Según datos de los encuestados se pudo constatar que el nivel cultural no determina el conocimiento de los nombres antiguos, que las personas mayores y del sexo masculino tienen mejor dominio de esos nombres.

Otros datos históricos

Baldomero Rodríguez, cuyo nombre lleva la Logia Hijos de la Luz, de Paso Real, hijo del Señor Antonio Rodríguez Santos, fue condecorado con el Corazón de Púrpura, en la Segunda Guerra Mundial, vistiendo el uniforme del cuerpo de paracaidístas del ejército norteamericano. Murió en combate, casi terminando dicha contienda bélica.
En las cercanías del pueblo del actual Paso Real de San Diego, campean todavía cinco soberbios y frondosos árboles de mango seglares bajo los cuales, según la tradición, descansó el General Antonio Maceo con su tropa.
El Señor Federico Argos, hijo de Paso Real, fue Representante a la Cámara por la provincia de Pinar del Río. El señor Manuel López Cuenca, político conocido en la provincia, fue Presidente de la Hermandad Ferrocviaria de Cuba.

En los años 1957-1958, existía servicio de omnibus desde Paso Real, hasta la Playa de Dayaniguas, siendo uno de los propietarios Orlando Hernández Ibañez, hijo del Señor Armando Hernández, que fue por muchos años Jefe de la Estación de Ferrocarriles de Paso Real, habiendo trabajado también en Las Cañas y Herradura.

Tiendas de Víveres de Serafín Álvarez, Hermógenes Ramos, José Selga, Martín Chang, Pedro Martín. En Paso Quemado, tienda de víveres del señor Nicolás Ramos.

Farmacias de "Orizondo", de Alfredo Orizondo y "Caballero", de Raúl Caballero. Más tarde de Manolo Fernández, hijo de la profesora Rosalía Martínez. Manolo también vistió el uniforme del ejército norteamericano en la segunda guerra mundial. Escogida de tabaco de Julián Saldívar.

La señora María del Carmen Herrera Rojas, bisabuela de María Luisa Abreu, fue esclava durante la época colonial. Vivió en el barrio de Paso Real de San Diego, lugar donde años más tarde fue propietaria de un pedazo de terreno. Los padres de María Luisa: Salomé Pérez y Andrea Herrera. María Luisa, que residía en la conocida Finca Los Pozos, en el barrio de Paso Real, forma parte del ejecutivo del Municipio de Los Palacios en el Exilio, así como miembro de la provincial de los municipios, residiendo en la ciudad de Miami, Florida.

sábado, 14 de noviembre de 2009






Huracán Gustav

(Primera Parte)
"Feliz quien pudo conocer las causas de las cosas". Virgilio.

30 de Agosto de 2008

LOS PALACIOS, Cuba - Los Palacios parecía el domingo un pueblo bombardeado: la mitad de sus casas perdieron el techo y la puerta, y las calles estaban intransitables por los árboles, las tejas, postes y tendidos telefónicos derribados. Fue el golpe del huracán Gustav.

Paso devastador
"Se acabó el mundo, vamos a tardar 20 años en recuperarnos",
dijo José Rodríguez, un habitante de 32 años ante la visión que le trajo el día tras una noche bajo los efectos del huracán. Gustav comenzó a atravesar Cuba por este municipio. Entró al final de la tarde del sábado con terribles vientos sostenidos de más de 124 mph (200 km/h) y ráfagas superiores a 186 mph (300 km/h). En la localidad cabecera, de 17 mil habitantes, unas 7 mil viviendas, casi todas de madera y techo de tejas, no soportaron el impacto. Las tejas volaron como proyectiles en calles arrasadas por el viento y la lluvia. La furia no respetó iglesias, escuelas listas para comenzar el curso escolar, ni naves de crías de pollos.

"El ciclón del 44 era grande, pero este es más grande", afirma Armando González, jubilado de 70 años, cuya casa cedió de inmediato y tuvo que ser evacuado con el resto de su familia. Su esposa, Irma Mayra, de 71 años, llegó llorando llevada del brazo por los socorristas, que la llevaron a lugar seguro. "Las tejas volaron, nos quedamos sin cocina", dijo.

Resistiendo el vendaval
Muy cerca, un árbol de aguacate que resistió el vendaval se yergue orgulloso con las heridas de la batalla: varios pedazos de tejas clavados en su tronco como proyectiles disparados por el viento. "Lo que tardó un año en repararse y pintarse se perdió en una hora y media", dijo a la Ricardo Rodríguez, periodista, tras hacer un recorrido con las autoridades. El presidente del Consejo de Defensa, Emilio Triana, informó que "hay serios daños a toda la infraestructura del municipio, la red telefónica está en el piso, se perdieron cosechas de arroz y plátano y hay muchas empresas estatales afectadas". "Pero solo tenemos siete heridos y leves", dice Triana quien dirigió la evacuación de más de 17 mil de los 39 mil habitantes del municipio. “Guayabera", un taller de costura, perdió el techo, ventanas y puertas; fue uno de los tantos talleres y naves de almacenes que quedaron sin techos.

Daños cuantiosos
También se estimaban cuantiosos daños en otras localidades -como Candelaria, Bahía Honda, San Cristóbal y La Palma- vecinas a Los Palacios, ubicada a 50 km al este de la capital provincial, Pinar del Río, y 60 millas al oeste de La Habana. En medio de la tormenta en la tarde del sábado, la lluvia y los vientos cesaron durante media hora. Se hizo una claridad brillante casi sobrenatural. Los vecinos salieron a la calle y las autoridades corrieron a alertarlos personalmente: "es el ojo del huracán, regresen a sus casas". Media hora después, la lluvia y la furia de los vientos les dieron la razón y Los Palacios vivió una trágica y oscura noche, bajo agua, vientos, sin corriente eléctrica y sin poder dormir.

Récord de vientos
El devastador Gustav estableció un récord de fuerza de vientos en Cuba, al arrasar el poblado del oeste con rachas de 211 millas por hora (340 km/h), con lo cual se ubicó entre los más violentos que golpearon la isla en el último medio siglo, según expertos locales. Con Gustav "tenemos un récord de vientos máximos en Cuba para un huracán categoría 4" -en la escala Saffir-Simpson de 5-, comentó a la televisión cubana Miguel Angel Hernández, del Instituto Cubano de Meteorología (INSMET). Hernández destacó que el récord de Gustav fue registrado en el poblado Paso Real de San Diego, en el Municipio de Los Palacios -Provincia de Pinar del Río (extremo oeste de Cuba)-, por donde embistió Cuba al final de la tarde del sábado con vientos sostenidos de 150 millas por hora (240 km/h).
Fotografía superior: MI CASA. Calle 21 (antes Calle José Martí). Fotografía: ARCHIVO(OGEPE).
Fotografía en el medio: Iglesia Católica mostrando los daños. Fotografía: Segundo Díaz.
Fotografía inferior: Iglesia Católica a la derecha mostrando los daños. Fotografía: S. Díaz.

Continuaremos con la segunda parte...

viernes, 13 de noviembre de 2009


Armando Bautes

El Poeta de la Geografía Palaceña
Por Omar Rubio Álvarez
Secretario de la Comisión de Cultura
de la Fraternidad Palaceña

Este extraordinario decimista nació el 5 de Febrero de 1922, en Perico García, Barrio Sierra, Los Palacios, y falleció aún en plena efervecencia creativa, en el año 1983.

YO SÍ CONOZCO ESTA ZONA

I
Yo sí conozco esta zona
desde el Rancho a Dayaniguas,
la gente nueva, la antigua
y persona por persona.
La Chivita, Maribona,
Fuzilazo, La Majagua,
Carabelas, Bacunagua,
El Jagüey, Paso Quemado,
y sé donde está ubicado
cada bohío de yagua.

II
Santa Mónica, el Pinar,
Lima, Limones y Fierro,
aunque ese es el mismo perro,
con diferente collar.
La Jíquima, Guasimal,
La Cotorra, Palmarito,
Sacaleyes, Corralito,
Sumalacara, El Ciego
y Paso Real de San Diego,
que ya eso es un pueblecito.

III
Campo de Tiro, El Yaya,
Somarriba, Guacamaya,
Quita Calzones, La Yaya,
y el Hoyo del Majagual.
El Conuco, Caimital,
Cayo Lucano, La Isleta,
Macurijes, Aguas Prietas,
y para seguir cantando
tienen que quitar a Armando
y buscar otro poeta.


Nota: Agregamos a estas originales y humorísticas décimas, lo que el poeta palaceño Omar Rubio responde a los dos últimos versos de la tercera estrofa:

Otro poeta soy yo
que he visitado El Sabino,
el Convento y Gamborino.
Por la ruta de los dos.
¡Estos son nombres por Dios,
Rincón del Infierno, El Mango,
El Bostezo, Los Arangos,
Huevú, Cortés, Longaniza,
Blume Caliente, Las Brisas,
y el Puente de Guachinango.